Working Paper
Por qué confundimos optimización con progreso
Estamos en 2026. Los coches voladores nunca llegaron. Las colonias en Marte no existen. Los metros que tomamos para ir al trabajo datan del siglo XIX, mientras enviamos fotos de gatos desde nuestros smartphones. La pregunta es: ¿Por qué hemos dejado de pensar cosas realmente nuevas?
Este documento analiza por qué confundimos la optimización dentro de los paradigmas existentes con el progreso real — y por qué la próxima era de innovación requiere pensamiento sistémico y complejidad emergente.
Por qué chips más rápidos y modelos más grandes no crean nuevos paradigmas
Cómo las dependencias de trayectoria impiden la verdadera innovación
La inteligencia surge de la interacción, no de la instrucción
Patrones sobre mecanismos, contexto sobre contenido